La lengua de señas, al menos en Bucaramanga, no había sido ‘instrumentalizada’. Así las cosas, muchos niños y jóvenes sordos no podían participar en las actividades musicales organizadas en sus respectivos colegios.

Por fortuna, una licenciada en Música y Musicoterapeuta, Mayeily Villamizar Rangel, diseñó una valiosa estrategia en la ciudad para revalorizar y difundir esta lengua gesto-visual y establecer vínculos de comunicación entre los alumnos sordos y los oyentes.

Gracias a su aporte profesional, Bucaramanga cuenta desde hace algunos años con el primer coro de inclusión, adscrito a la Escuela Normal Superior de Bucaramanga.

La agrupación, que obviamente está bajo la batuta de Villamizar Rangel, nació como una estrategia para integrar a los estudiantes con discapacidad auditiva que fueron incluidos a las aulas regulares del plantel.

Según la profesional, “mediante la aplicación en forma creativa de diversas estrategias pedagógicas, los estudiantes lograron aprender música y a interpretar instrumentos como la guitarra y la tambora”.

“Posteriormente, los niños fueron integrados al coro de la Escuela Normal en donde, con el apoyo de la modelo lingüística y la intérprete, se realizó la adaptación y la respectiva traducción de las canciones para ser traducidas en la lengua de señas”, agregó.

El grupo ya cuenta con una trayectoria importante, logrando abrirse espacio en diversos escenarios y festivales artísticos de la ciudad.

Lo mejor es que el coro logró la ruptura de la ‘barrera de la discriminación’, esa que considera que los sordos no pueden experimentar la música. Además, los conciertos que han ofrecido han permitido difundir la lengua de señas y la cultura de la comunidad sorda.

Los resultados positivos de esta propuesta reflejan el trabajo en equipo y el talento y capacidades de los estudiantes; además demuestran los beneficios que brinda la música como un arte que transforma e influye positivamente en las personas, convirtiendo al coro en un espacio efectivo de inclusión.

Gracias a estos resultados recientemente el proyecto fue seleccionado como ganador a nivel nacional en la segunda fase de los estímulos del Ministerio de Cultura del año 2020, y le fue otorgado el galardón: “Reconocimiento de formación musical para población en condición de discapacidad”. Con él, se fortalecerá el proyecto y se garantizará su continuidad y crecimiento.

El próximo miércoles, 24 de marzo, a las 7:00 p.m., a través de un Facebook live, se efectuará la socialización de este premio.

“La música contribuye a la formación integral del ser humano y cumple una función social, logrando mejorar la calidad de vida más allá de cualquier discapacidad”, puntualizó Villamizar Rangel.